a pasado tanto tiempo desde esa vez, demasiado para algunos
y el día que pasó me encontré con un viejo amigo, recordando eso,
tocando algo para resfrezcar los oídos, me las di de cantante,
pero no recuerdo tu rostro y creo que el sentir cambia y se hace distinto,
en realidad no sé si aún sea correcto o parezca incierto, pero
hace mucho que ya no sentimos, mas bien, que yo no te siento.
Estoy bien, aunque la memoria tiende a gastarse con el tiempo,
eso se me está yendo, como codornices o como la sombra que ya no me sigue,
mi mejor compañera, me ofrece pasas pero no me gusta comerlas,
lo dulce aburre, lo agrio me recuerda al vinagre y lo agridulce termina hostigando
pero las pasas son el secreto para recordar eso que olvidamos porque sí.
Te tenía como los arboles en otoño, aún respiro y aveces sigo pensando
que nunca paso, pero repentinamente me rio.
No me siento idealista, tampoco conservador y menos superman
para jurarme héroe, aunque todo esto a sido diferente, me la paso bailando,
noto tu felicidad aunque no vea lo simpático que lo pasábamos, vuelvo a reír,
sorprendeme, recuerda que eramos niños con los rostros empapados de barro
y pasados a calle, según la vieja bisagra del barrio.
El mundo no sabe mucho, cuándo y cómo me acuerdo de ti, y sabes
es muy tarde para llenarnos de tristeza, te encontré y casi igual,
sino fuera porque sobra la pobreza, estás aquí más grande que nunca,
conversamos como antes y de nuevo rio, pero solo conversamos.
Juraría por el viciado, que dice que no consumirá más,
por las abuelas de ochenta años que se creen inmortales,
por mi amigo que no lo acepta, por ti que alguna vez, siempre te creí
y por los perros de la calle, que mataría por ser como ellos, así llenos de libertad pura.
Ambos olvidamos los sucesos que pasan y no nos arrepentimos,
solo tratamos con sentido, luego compartimos la idea
sí, me gustó y más me gustó la parte de "te tenía como árboles en otoño" (:
ResponderEliminar